//Involucrados en la crianza

Involucrados en la crianza

Cuando hablamos de estereotipos de género, es justo decir que también afectan a los hombres. Aunque las cosas están cambiando, la antigua y errada idea de que lo “masculino” tiene que ver con proveer, con ser siempre fuerte y no mostrar sentimientos, ha provocado que a muchos padres aún les resulte difícil estar presentes y relacionarse de forma cercana y afectuosa con sus niños y niñas. Incluso, los ha alejado del rol de crianza, tan asociado a un deber maternal. “Es necesario entonces que comencemos a darle más importancia al rol de los papás, a lo que ellos pueden ofrecer y apoyarlos en el desarrollo de habilidades y estrategias, que les ayuden a fortalecer la confianza en su rol”, sostiene la psicóloga Francisca Puga, directora ejecutiva para Latinoamérica de Triple P – Programa de Parentalidad Positiva.

Es cierto. Muchos padres están hoy más involucrados que sus antepasados en la crianza de sus hijos e hijas. Sin embargo, este avance no ha sido suficiente como para equiparar su esfuerzo con el de las madres. Las razones son diversas y no siempre responden a un escaso interés de los papás por hacerse cargo del cuidado de sus niños/as. En la mayoría de los casos, el contexto les juega en contra, con horarios laborales extensos, largos recorridos de la casa al trabajo y viceversa o, ahora en pandemia, varias horas de reuniones frente al computador o el estrés asociado al desempleo. Tampoco hay una priorización de políticas públicas que favorezcan una mayor participación de los hombres en la crianza.

“Las cosas han ido cambiando de a poco, pero falta mucho por avanzar en este tema”, sostiene la psicóloga Daniela Vildósola, Instructora y Directora Adjunta (s) de Capacitación y Programas de Triple P Latinoamérica, “En charlas o talleres de crianza, son pocos los hombres que participan, pero sería un error pensar que es por falta de interés. La mayoría de ellos sí quieren recibir apoyo para la crianza y hay temas que les preocupan bastante, como ayudar a sus niños/as a adquirir confianza, de qué manera apoyarlos para que desarrollen todo su potencial y construir una buena relación con ellos/as”.

Durante el actual contexto de pandemia, se hace aún más necesario compartir la crianza, cuando los niños y niñas están 24/7 en la casa. En los hogares monoparentales, la situación es extremadamente compleja y, en cualquier caso, es importante armar equipo. Y como sucede en cualquier equipo, distribuir tareas es fundamental, así como considerar las necesidades de cada uno de los involucrados. Sin embargo, estas conversaciones no siempre son fáciles y darse el tiempo para tenerlas con calma y planificar en conjunto, suele costar en situaciones de mayor estrés.

“Nadie sabe cómo ser padre. Es algo que se va aprendiendo en el camino”, dice un papá de dos niños de La Serena, que participó de charlas gratuitas de crianza positiva, a través del subsistema Chile Crece Contigo. “Es importante que los hombres entiendan que el rol de criar a los hijos no es solo de la madre. Incluso cuando están separados, que es algo muy común, deben tener ese acompañamiento”, agrega.

Otro papá, vecino de La Pintana, recibió también apoyo gratuito para la crianza, a través del Sistema Lazos. “A causa del estallido social y de la pandemia, comencé a estar muy estresado. Ciertas situaciones que pasaban con mi hijo de 13 años se me sumaban a esa cantidad de problemas y no sabía si las estaba resolviendo bien”, cuenta. “Yo no soy alterado, resuelvo todo conversando. Le he enseñado a mi hijo que siempre que tengamos un conflicto, me puede exponer sus argumentos y podemos llegar a acuerdos. El profesional que me atendió ayudó a que me reafirmara y comenzara a confiar más en mí como papá”.

“Los padres necesitan una validación, saber que tienen un papel fundamental en el desarrollo de sus hijos e hijas -comenta Francisca Puga-. Por lo general, vemos noticias o escuchamos informaciones sobre papás que no son buenos ejemplos. En películas, programas de televisión y hasta en la publicidad se los representa a menudo como personajes a los que hay que corregir, que les cuesta manejar todas las diversas tareas asociadas al cuidado o conectarse emocionalmente con sus hijos e hijas”.

“Son estereotipos de género que, al igual que otros, no ayudan -continua la directora de Triple P-. A muchos hombres les han enseñado que ser ‘masculino’ significa mostrarse siempre fuertes y capaces. Pero esto puede ser un obstáculo a la hora de desarrollar relaciones cercanas con niños y niñas. Adicionalmente, muchas veces no tienen modelos de los que aprender. Es necesario entonces que comencemos a darle más importancia al rol de los papás, a lo que ellos pueden ofrecer y apoyarlos en el desarrollo de habilidades y estrategias, que les ayuden a fortalecer la confianza en su rol”.

El año pasado, Unicef publicó en su sitio web una guía titulada “Corresponsabilidad y paternidad activa para tiempos de pandemia”. En ella, se destaca que “la corresponsabilidad en las tareas domésticas y el cuidado de los niños siempre es importante, pero en este contexto, es crítico. Diversos estudios muestran que la participación de un padre activo y comprometido en la vida de sus hijos tiene efectos sumamente positivos en los niños”. También señala que “los niños aprenden de los modelos que observan. En los casos donde ambos padres están confinados en casa, los niños estarán aprendiendo todo el tiempo respecto a modelos de género, distribución de tareas del hogar y de cuidado, y formas de relacionarse entre los adultos. Un padre involucrado, donde las tareas del hogar se reparten de forma equitativa y donde las formas de relacionarse son respetuosas y cariñosas, estará enseñando lo mismo a su hijo o hija”.

“Cuando un papá se involucra en el cuidado y la crianza de sus hijos, los beneficios son para todos los integrantes de la familia: la relación en general mejora -asegura Daniela Vildósola-. Hay beneficios continuos para los niños y niñas, las parejas y los propios padres”.

Si la tarea se ve muy difícil o casi imposible, calma… ¡Hay ayuda! Tanto para padres, como para las mamás y los cuidadores en general, de niños, niñas y adolescentes, existen alternativas de apoyo en temas de crianza, como las que ofrece Triple P – Programa de Parentalidad Positiva, que está disponible de manera gratuita en distintas comunas de Chile, a través de Chile Crece Contigo y el Sistema Lazos.

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Triple P – Programa de Parentalidad Positiva cuenta con más de 35 años de trayectoria y sus metodologías son reconocidas entre las más efectivas para trabajar con cuidadores de niños, niñas y adolescentes en temas de crianza. Es utilizado en más de 25 países y ha sido destacado por la Organización Mundial de la Salud (OMS, 2009) por poseer el respaldo científico más contundente en prevención del maltrato infantil. www.triplep.net/glo-es/